Compraste o heredaste un inmueble que ya no necesitas y no sabes cómo deshacerte de él.
Los descuentos por nómina te están afectando y no sabes si puedes vender o qué opciones tienes.
Tienes una propiedad que nunca usaste y sigue generando gastos o descuentos.
El inmueble está en mal estado, invadido o abandonado, y no sabes por dónde empezar.
Tienes deudas acumuladas de predial, agua, luz o mantenimiento y no sabes cómo resolverlo.
Quieres vender pero no sabes si es posible, cuánto vale o qué pasos seguir.